martes, 2 de enero de 2007

Penas

Duele causar dolor, duele pensar que quizas seas tú y solo tú el gran problema de muchos... Duele palpar una vez mas esa sensacion de que el mundo marcharia mejor si tú ya no ocuparas un espacio en el...

Estoy cansada del dolor, de la culpa, de los pensamientos oscuros que deambulan en mi mente... cansada de llorar y de sentirme sola y vacia... cansada de tener tanto veneno en mi alma pudriendo lo poco rescatable que queda de mi, agriando mi sonrisa y mi amor.
Lagrimas que se desprenden de mis ojos y ruedan sin que pueda evitar que su sal alcance a quienes amo... quiero detenerlas, estancarlas, dejarlas prisioneras de mi, pero no lo consigo, caen una tras otra, mojan mi rostro, carcomen mi alma y de quienes se cruzan en el surco de su viaje... ya no quiero llorar mas, juro que no quiero llorar mas, pero no consigo mantener cautiva mi pena y brota de mi corazon, como un caudal de lava ardiente hiriendo a quienes tratan de contenerle...
Deseo poder reparar el daño que he inflingido, aun sin desearlo, a aquellos que han tratado de ayudar, pero es tarde, se que es tarde y no me queda mas que jurar que intentare sanar mi alma, que pondre todo mi empeño en que mi mente cure sus heridas y las heridas de mi corazon.

Con amor lavaré y curare las heridas que mi pena en su estampida causo y con amor secare las lagrimas de sus ojos... con amor cuidare de que mis penas no vuelvan ha herirle, con amor borrare sus miedos y dolores... Con amor le amare toda la vida.

Siento que mi amor no baste para evitar las tristezas ...




1 comentario:

Cristián dijo...

En este camino ya no estás sola como sueles pensar. Estoy aquí precisamente para eso, para ayudarte a sanar. Lo que hiere no es tu pena, sino a veces la incapacidad de quitarla, el letargo de seguir tal cual. Pero para eso estamos juntos y como has aprendido, no mas soledad, no mas cansancio, no mas lágrimas, y si esto ocurre estamos los dos, juntos y dispuestos contra todo, no permitiré que sigas cargando sola con tu yo.

Recuerda lo bién que me has hecho y me sigues haciendo a diario, el hombre que soy se lo debo a todo lo que me has entregado, por ti sigo, por ti siento -entre tantas cosas-, pero lo mas importante es que por ti he amado como nunca imaginé, cambiaste mi mundo, mi perspectiva, mi futuro, mis emociones, mis silencios... sí, éstos también, de hecho ahora los comparto.

No olvides sonreir, no olvides sonreirme...