Insisto no es sencillo comunicarnos con nuestras
parejas, nos amamos, nos aceptamos, nos conocemos y casi nos comprendemos, pero
eso no hace la comunicación más sencilla, ni más fluida ¿Por qué? Si tuviera la
respuesta a esa pregunta, sin lugar a dudas me libraría de muchas batallas innecesarias y degastadoras.miércoles, 26 de febrero de 2014
Tus Palabras v&s Las mías
Insisto no es sencillo comunicarnos con nuestras
parejas, nos amamos, nos aceptamos, nos conocemos y casi nos comprendemos, pero
eso no hace la comunicación más sencilla, ni más fluida ¿Por qué? Si tuviera la
respuesta a esa pregunta, sin lugar a dudas me libraría de muchas batallas innecesarias y degastadoras.viernes, 16 de septiembre de 2011
La muerte de un famoso extraño
Con el partieron 20 personas, todas iban en un vuelo rumbo a Juan Fernández, una isla que fue duramente golpeada por el tsunami del año pasado, iban pues en la misión de ayudar a levantar parte de lo que aún faltaba por reconstruir y aunque también me conmueve que estas bondadosas personas hayan encontrado la muerte de forma tan violenta y sorpresiva, dejando familias doloridas y solas, me perturba de forma extrañamente particular que este “famoso extraño” desapareciera tan violentamente.
Me analizo pues, buscando en lo más profundo de mi ser, siendo completamente sincera conmigo misma y aplicando los más altos valores emocionales para encontrar una razón cuerda a esta desazón que me invade cada vez que recuerdo que este “famoso extraño” ya no está más con nosotros y no la encuentro. Pienso primero que era un rostro muy muy público, un rostro que siempre podías ver por qué, no solo era rostro de TV, sino también de grandes tiendas, y de portada de diarios y revistas, y claro ya no estará más, o quizás estará, pero siempre diremos o pensaremos… pensar que está muerto!!!.También he de reconocer que era un hombre apuesto, “mino”, joven (44 años), solitario, con plata, fama y una controvertida vida amorosa, una parcela en chicureo y una pasión insólita por los Halcones y los animales en general, un hombre con suerte, podría decirse y murió en el esplendor de su vida y fama, cuando menos lo pensaba, cuando más lleno de vida y pleno se sentía, imbuido en su fama, en una floreciente relación amorosa, en hacer cosas por los menos afortunados, sintiéndose por decirlo así “dueño del mundo” y de su vida, capaz de cualquier cosa. Sin embargo, el infortunio lo sorprendió en el aire, rumbo a una buena acción… el avión en que viajaba capoto contra el mar y con tal fuerza que se desintegro sin dejar rastro de su famosa persona. Así, aunque tenía planes, miles quizás para el futuro, que cuidaba su salud, su apariencia, que “tenía toda una vida por delante”, un accidente brutal corto todos sus sueños, toda su vida, todo su futuro y desapareció para siempre de nuestras vidas, ya no está más y eso me conmueve, me parece increíble y me llena de una sensación horrenda de fragilidad.
Sí, por que inevitablemente pienso cuan frágiles somos, como penden de un hilo nuestras vidas, hoy estamos, mañana quizás.Por más que nos esforcemos o nos cuidemos, un cruel accidente involuntario puede sesgar nuestras vidas de pronto, sin darnos tiempo de decir adiós y peor aun dejando dolorida a muchas personas que nos aman, conmovidos y afectados a un punto que no podremos controlar. ¿Qué hacer con esta posibilidad tan real pendiendo sobre nuestras cabezas constantemente? ¿Decir “te amo” más constantemente?, ¿discutir menos y perdonar más? ¿No dejar que los problemas nos afecten demasiado porque al final mañana puede que no estemos para solucionarlos o cargar con ellos? Decir adiós cada mañana, junto a las palabras con que quisiéramos nos recordaran? ¿Qué hacer?... tratar de vivir a concho cada día porque quizás será el último?... la verdad sería un calvario estar constantemente pensando en que moriremos o que alguien que amamos puede desaparecer dentro de los próximos minutos y sin despedirse. Cruel es, pero real.Sin embargo, creo yo, lo más saludable para nuestras mentes, es obviar irresponsablemente esa posibilidad. Quizás, amar y perdonar más, ser más tolerantes y menos graves, vivir y gozar de la vidacon lo bueno y lo malo, más inconscientes de que mañana podremos no estar.
Tengo yo una esperanza maravillosa para el futuro y me esfuerzo día a día porque, no solo yo, sino también mis amores, podamos disfrutar juntos de ella y ser felices sin el cruel verdugo de la muerte pendiendo sobre nuestras cabezas. Eso me calma de cierta manera, me da algo de paz pensar que la muerte no es algo eterno, que es dolorosa, cruel pero no eterna.
Con todo, estoy conmovida, dolida, afectada por la trágica desaparición de este “famoso extraño”, por todo lo antes dicho y también simple y llanamente porque soy humana y el corazón duele con la muerte, porque no fuimos creados para aceptarla, sea la muerte de quien sea, aun de alguien que no conocemos.
Como conclusión… Sí, TENGO PENA POR QUE FELIPE CAMIRUAGA SE MURIO, tengo pena y no me mires con esa cara de incredulidad, porque como el resto del país estoy conmovida y lloraré las lágrimas que deba hasta que deje de doler ok!!!! Hasta que me acostumbre, me lo crea o lo que sea que tenga que suceder para que deje de darme pena.
viernes, 4 de febrero de 2011
Mi vida?
-Un breve resumen!!?? – yo misma me sobresalte con lo chillona que salio mi voz. Tosi, me recompuse y guarde silencio, pensando en que, lo mas probable era, que ha mi mentado interlocutor le importara un cuerno mis 34 años de vida, la verdad solo quería romper el silencio o tal vez saber algo de mi. “Algo”, no mi historia, si no la historia publica de mi. Recompuesta respondí a su primera y gran pregunta.
Y allí me quede ensimismada, pensando en mis nada menos que 34 años de vida, en las miles de cosas que me han pasado, en lo mucho que me gustaría contarlas a alguien que realmente le interesara, claro esta. En mi infancia remota ya, en aquel primer noviazgo fallido, en mi primer beso, en el hermoso amor que llego a mi vida, en mi matrimonio, en mis bebes idos, en mi embarazo, en mi Antonia José, en la pega y como se deterioraron las cosas en ella. En la relación compleja con mis hermanos, en mis amigos, los queridos, los pasajeros. En mis vacaciones, en los hermosos lugares que he recorrido, en mis penas, en mis alegrías, en mis esperanzas, en mis sueños, en resumen en mi vida, hablar de mi vida, contar mi vida.lunes, 24 de enero de 2011
El empeñado... ella resignada
martes, 18 de enero de 2011
De brazos cruzados con la culpa
lunes, 13 de diciembre de 2010
Las Animitas camino a casa
lunes, 15 de noviembre de 2010
Espejismos
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Página en blanco...
lunes, 25 de octubre de 2010
Pesadillas
A lo lejos se siente una enorme explosión, nos volteamos y con consternación descubrimos que la ciudad ha desaparecido en una enorme bola de humo. Han tirado bombas sobre la ciudad, seguro, para matar a los portadores de tan terrible mal. Seguimos corriendo, Cristian me muestra unas montañas silvestres y me dice que ahí esta la seguridad anhelada, nos adentramos en bosques espesos, siempre corriendo, siempre huyendo, recogiendo a nuestro paso cosas que nos parecen útiles, fruta, frazadas. Siento que llevamos horas corriendo, estoy cansada y ha punto de darme por vencida, pero Cristian me alienta, me muestra un pequeño claro y me dice que estamos próximos... le creo y sigo corriendo junto a él.
Llegamos a una casona en medio de la nada, extrañamente nos recibe un compañero de trabajo de mi esposo, nos da asilo, nos cuenta como van las cosas, el mundo entero es un caos, todos escapan a los campos, las ciudades han sido invadidas por una especie de “monstruos” portadores de un aterrador virus, las autoridades han bombardeado las ciudades más grandes, decenas, miles, millones de muertos, que dolor, pienso en los míos y lloro ¿dónde estarán? ¿habrán conseguido huir?...
miércoles, 20 de octubre de 2010
Bajo tierra...
miércoles, 30 de junio de 2010
Esto es vida!!!
Me tiene cansada todo esto... no sé que especialmente o por que particularmente hoy, no ha sucedido nada extraordinario (quizás sea eso mismo) Las mismas caras de siempre, los mismos problemas, todo intacto, como si el viernes hubiera puesto pausa y hoy play... ningún desafío, si no la misma rutina de hacer esto y aquello que poco aporta a nada o a nadie. El teléfono que suena sin cesar, mis superiores que quieren esto y aquello, irrelevante por lo demás y yo pensando en mi bebé hermosa que me extrañara al despertar, que esta en casa, calientita junto a su abuelita y de seguro al abrir sus ojitos dirá “máma” y su “Yaya” le dirá, no la máma no esta, anda trabajando y ella se conformará por que así son los niños y seguirá su día junto a esa abuela que tanto ama. Y yo seguiré aquí, atrapada con personas que me importan nada, ocupada en cosas insignificantes, contando las horas que faltan para regresar a mi hogar, sintiéndome miserable, frustrada y hasta quizás, un poco fracasada. Y es que en aquellos años en que la vida esta entera frente a ti, sueñas, piensas, crees, que te espera un futuro brillante, lleno de aventuras y desafíos, que con tus fuerzas e inteligencia te basta para conquistar el mundo, que llegaras lejos, cuan lejos desees, aunque a decir verdad, no tienes para nada claro adonde quieres efectivamente llegar. Y unos 15 años después, la realidad te golpea con fuerza, una fuerza brutal y te despiertas atrapada entre 4 paredes haciendo cosas que no te colman, por un sueldo escaso que solo alcanza para sobrevivir, dejándote llevar por la corriente de la rutina por la que circula el común de la gente, aquellos que también se dieron contra la muralla de la realidad y vieron sus sueños y añoranzas convertidos en humo. Te resignas, bajas la cabeza y sigues adelante pateando piedras... así me desperté hoy, pateando las piedras de la realidad, como ya dije, frustrada y resignada contando las horas que se hacen eternas en ese reloj gris que cuelga del muro...viernes, 18 de junio de 2010
Mas alla de las olas y la niebla...
Tras los pasos prudentes hacia el mañana, hacia el futuro, hacia lo incierto, siempre va el tambaleante dudar de sí el siguiente movimiento nos llevara a lo que anhelamos y buscamos sin descanso “La ansiada felicidad” o si al menos encontraremos un grado de paz que nos permita disfrutar de los pequeños detalles que llenan nuestra vida y la hacen valiosa. El futuro se presenta como sombras difusas, niebla espesa que esconde el misterioso porvenir, nunca sabemos que realmente nos espera mas allá de las olas espesas del presente y vamos arriesgando vida, tiempo y sentimientos mientras nos adentramos en el turbulento mar del mañana, buscando tierra firme, siempre a tientas, pero seguros de que mas allá de la niebla encontraremos aquello que buscamos y que nos permitirá impulsarnos y seguir adelante, avanzando, superando y dejando atrás lo malo, para atesorar lo bueno.martes, 6 de abril de 2010
Se nos movio la vida...
Conforme pasaron los días, fuimos enterándonos, entendiendo y espantándonos, del inmenso daño, no solo del terremoto, sino también del tsunami que afecto las costas chilenas, comprendiendo que había ocurrido una enorme desgracia en nuestro país, que muchos habían perdido todo, que otros muchos habían muerto y otros tantos estaban desaparecidos. La vida de todos había sido sacudida inevitablemente y nos costaría volver a la normalidad.
No me atrevía a volver a casa, aunque el edificio había soportado estructuralmente el sismo, el departamento estaba todo revuelto, todo estaba en el suelo, el televisor, los libros, todo lleno de vidrios y caos, desolador y atemorizante. Volvimos un par de veces, a buscar lo indispensable, pero sentía miedo, debieron pasar por lo menos 5 días antes de que me atreviera a regresar. Una vez en casa, debí sobreponerme a las réplicas, que durante los primeros días eran casi constantes, no pasaba un día sin que se nos moviera el piso y cuando no era la tierra la que vibraba eran nuestras piernas las que lo hacían,de pura sugestión. Yo sentía cada movimiento, por pequeño que fuera y me ponía de pie, alerta, lista para huir, con mi Antonia en brazos. Luego se fueron distanciando, dos o tres a la semana, unas suaves, otras mas fuertes, pero constantes recordándonos aquella aterradora noche, sin dejarnos descansar. Luego vinieron aquellas fuertes, el día del cambio de mando, 11 de Marzo para ser exactos, tres al hilo, la mas fuerte de 7,2 grados, aterrados huimos a tierra firme y con nosotros los vecinos que a esa hora estaban en casa, nuevamente escape a casa de mis padres aterrada. Y ahora cuando ya nos olvidamos de las réplicas, viene una con fuerza, el 04 de Abril por la noche, 11:32 pm, 4,8 grados con epicentro en Santiago, y estuvo precedida de un ruido aterrador, parecia que la tierra se abria, que nos tragaba, el miedo nuevamente, las ganas incontenibles de escapar, aunque no se bien donde.Retomar nuestras rutinas luego del terremoto no ha sido sencillo, el temor se ha instalado en nuestras vidas y limita nuestras acciones y vivencias incluso hasta el día de hoy, cuando ya ha pasado mas de un mes. Las réplicas nos mantienen alertas y no nos permiten olvidar la noche aquella, estamos siempre expectantes y temerosos de que la tierra vuelva a remecerse con igual intensidad. No importa lo que señalen los expertos, en cada réplica pensamos que quizás sea un nuevo terremoto y nos ponemos en alerta, listos para correr escalera abajo; Incluso hemos diseñado un plan de escape, Cristian abre la puerta y toma a la niña, yo la manta y la linterna y bajamos, nada de retroceder sobre nuestros pasos, bajar, siempre bajar en busca de seguridad. Quizás por cuanto tiempo viviremos así, atemorizados, esperando sin comprender muy bien que esperamos. Quizás los mas afortunados, simplemente esperamos que la tierra se calme, que deje de vibrar y poder dormir en calma, pero hay quienes esperan poder reconstruir su hogar y los menos afortunados esperan que el mar les devuelva un ser amado...
Se nos movió la vida y aun sentimos las réplicas en nuestro día a día. Se nos movio la vida y para siempre
martes, 30 de marzo de 2010
El día en que la tierra temblo...
viernes, 19 de febrero de 2010
La noche sin luz...
Se cierne la noche silenciosa sobre nuestras cabezas, la oscuridad lentamente va invadiéndolo todo, todo va transformándose, mutando, las cosas adquieren dimensiones descomunales, las sombras llenan los espacios antes vacíos... y el silencio, el silencio ensordecedor consumiendo mi oxigeno... desespero. Me siento en el mullido sofá del living, mi hijita pequeña duerme serena entre mis brazos... ajena a los pesares, se abandona a mi abrazo y descansa, segura y feliz. Yo me acurruco a ella, busco su calor para entibiar mi alma, para reconfortar mi corazón.

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